jueves, 25 de julio de 2013

Los parques, el vino y las blogueras

Llevo años viajando y hacer la maleta, simple e inevitablemente, me agobia. Envidio a quienes pueden hacerla en media hora y quedarse en paz. 

Para mi es una tortura pensar en todo lo que tengo que hacer, lo que debo ponerme y los atuendos extras en caso de cambio de plan. ¿Qué zapatos combinan con qué, qué aretes, saco, sweater? ¡Uff! ¡Me choca!

Una vez que llego al destino, desempaco, me instalo, me organizo y empiezo a disfrutar el proceso.

Vine a Chicago con filosofía de cebolla: capas de ropa para quitarme y ponerme. Comprobé que había sido una acertadísima decisión. En pleno verano, los vientos de la ciudad hacen temblar a la más plantada y un caminata por Michigan Avenue te hacen sentir en un baño de vapor. 

______________________

Pocas ciudades tan disfrutables en esta época del año como la capital de Illinois. Prometo (o mejor dicho, me prometo a mi misma) regresar de vacaciones la próxima vez, sin un congreso de por medio y sin tener que seguir trabajando a distancia en la oficina. Este lugar lo amerita, y de plano, me lo merezco  :-) . 

Vine a la Conferencia anual de blogueras más importante del país:BlogHer13.  Ver el mundo, la ciudad, los restaurantes, los servicios con ojos de bloguera ha sido muy divertido. 

Existe en estas latitudes una clara conciencia del peso, valor e importancia de las mujeres blogueras. ¿Por qué? Porque son, como dicen aquí, un "driving force", una fuerza,  para el funcionamiento de la economía, del mercado, del consumo, de las decisiones, en otras palabras, del funcionamiento del sistema. Son (somos) líderes de opinión en nuestros respectivos nichos y como tales, somos tratadas.

Nunca como en estos tiempos, fue tan claro que la opinión de una persona -y de muchas unidas- pueden redefinir el rumbo de otras personas, de empresas, de marcas, de proyectos:

Contenido de calidad más un blog = "Que se agarre el mundo"


La fuerza de las ideas sumada a un extraordinario canal de difusión  puede cambiar el mundo, literalmente. 

Es gracioso, todo el mundo quiere quedar bien con ellas. Nada peor que una mala reseña sobre lo que sea; es algo que se trata de evitar a toda costa. 

Estoy pensando seriamente dar un giro y convertir mi blog en uno que hable sobre vino, quesos y comida (¿Conversaciones con una copa de vino?) o de plano, uno de viajes. 

___________________________________________

En el verano, esta ciudad vibra con una cadencia particular.  Los parques hablan y tienen vida propia, con sus maravillosas y originales fuentes. El agua, literalmente, la envuelve y le da un toque especial.



La gente los disfruta, los hace una extensión de su sala y de la parte más acogedora de sus casa y se instala en ellos a leer, a conversar, a escuchar música, a tomar clases de baile, a ver obras de teatro (Shakespeare al aire libre), con quesos variados y una buena botella de vino o cerveza. Los niños y los adultos conviven en un espacio común que tratan como si fuese propio.



En resumidas cuentas, te recomiendo -sin temor a equivocarme- que pongas en tu lista de cosas que hacer en la vida, viajar a Chicago en el verano.

¡No te vas a arrepentir"






¿Qué ciudades te gustan a ti? ¿Te fastidia hacer la maleta como a mi? ¿Disfrutas ser bloguera o bloguero?


Podemos seguir conversando en Twitter: @LaClau




domingo, 14 de julio de 2013

Una postal desde Río de Janeiro

Regresar a lo cotidiano después de una semana de trabajo en Río de Janeiro no es lo más alentador que existe en este momento. Si, fue trabajo, pero fue Río...

Nada como salir de lo cotidiano para desconectarse, olvidarse un poco del estrés de todos los días y cargar  pilas. 

Fui al Encuentro Latinoamericano de Think Tanks, organizado por la Fundación Getulio Vargas y la Universidad de Pensilvania. Valiosa experiencia compartir visiones, conversar con mis colegas del Continente sobre la realidad de nuestra región y sobre nuestros retos como representantes de Think Tanks en una región en donde no existe la costumbre de consultarles ni incluirles tradicionalmente en la toma de decisiones de políticas públicas. 

Regreso con muchas reflexiones sobre nuestra realidad y con más preguntas -para variar- que respuestas. ¿Realmente somos una unidad en América Latina? Compartimos una región, idioma e historia, sin embargo, entendemos diferente nuestros papeles en la región y tenemos posiciones y políticas encontradas en muchos temas: liderazgo, comercio, organismos internacionales. Somos, sin embargo, una región que ha dejado un interesante legado en materia de derecho internacional, derechos humanos y armamentismo. Somos una zona libre de armas nucleares, el Tratado de Tlatelolco da cuenta de ello y tenemos excelentes muestras de ser capaces de negociar con enorme dignidad conflictos que parecían irresolubles: Contadora siendo uno de los casos. 

Hoy, sin embargo, parece que tenemos más divergencias que coincidencias, lo cual nos plantea un gran reto: retomar el camino de las coincidencia. Necesitamos hacer un ejercicio intelectual, histórico, prospectivo para rescatar nuestras coincidencias -más allá de las diferencias- y aportar lo que tenemos que aportar al mundo.  Leo y observo a mucha gente interesada en destacar la rivalidad entre México y Brasil, realidad parcialmente cierta y parcialmente falsa. Tenemos mutua admiración y hemos tomado caminos distintos en la historia reciente. Hoy el presente nos vuelve a poner en una coyuntura crítica: Brasil detenido con alfileres porque su modelo económico está llegando al límite, México de nuevo de moda.  Más allá de esta circunstancia y momentum ¿qué podemos hacer en conjunto como países y como ineludibles líderes de la región? 

Saliendo de estas reflexiones regionales, y mientras me sale una sonrisa enorme -que quede constancia, pienso en la delicia del espíritu carioca. ¡Cuánta alegría y cachondez de los y las brasileñas! Las noticias daban cuenta de los plantones, huelga y marchas del 11 de julio, sin embargo, la vida siguió su rumbo. 

Inmensa llamada de atención para el gobierno de Dilma, para los gobernantes y para los políticos. La creciente clase media brasileña está diciendo ¡Basta! a la corrupción y los abusos. Queda claro que si el modelo económico no da pasos estratégicos y veloces, las contradicciones del sistema generarán un descontento aún mayor y significará que estamos simplemente viendo el inicio del fin de la burbuja brasileña y del sueño "que estuvo a punto de ser". 

En medio de estas reflexiones, inevitable fue caminar en la noche y  temprano en la mañana antes de salir a las sesiones de trabajo por  Copacabana. Delicia total sentir la suave arena mientras los pies se hunden en la playa y se escucha el inconfundible sonido de las olas rompiéndose unas sobre otras. Ropa de vestir a la orilla del mar; extraña mezcla para un martes en la noche que era un día de trabajo, fuera de casa y de lo conocido. 

Hay que aprender a estar en silencio para escuchar los sonidos de otra realidad: los pasos veloces de los jugadores de fútbol de playa sobre la arena; las porras, los gritos, el melodioso sonido del portugués dicho por muchas personas simultáneamente, los perros -mucha gente paseando a sus canes con arneses por las calles- las sonrisas cómplices de los enamorados que caminan -por el clima y el estilo- con ropa ligera tomados de la mano sobre la inconfundible y ondulante banqueta en blanco y negro.  

A lo lejos la diminuta figura del Cristo del Corcovado, que se ve pequeña ante el tamaño de las montañas que rodean la ciudad. La perspectiva cambia diametralmente cuando te encuentras a sus pies y te topas de frente con la magnanimidad de su figura, lo inmenso de su tamaño (38 m) y el esbozo de su corazón en el centro del pecho. 

Río, simplemente Río. 


Podemos seguir conversando en Twitter: @LaClau

Imágenes:
Greg.road.trip Creative Commons
Rodrigo Soldón Creative Commons


viernes, 12 de julio de 2013

Entre Brasil y España: el eterno dilema mexicano

No, no hablo de fútbol. Este es también un dilema que tenemos los y las mexicanas respecto al cariño hacia estos dos países. ¿Quieres saber de qué se trata el asunto? Te invito a leer mi post en Animal Político. A partir de la Encuesta sobre Opinión Pública e Imagen que realiza el CIDE en colaboración con otras instituciones como el COMEXI, salen a la luz datos intersantes sobre la imagen que tenemos sobre el mundo, sobre nuestro papel en el mundo y sobre las relaciones internacionales.: 



Los mexicanos y mexicanas nos hemos debatido por mucho tiempo entre a quién querer más, si a España o a Brasil. Aunque no lo crean, no me refiero al futbol.
Hace un par de semanas, el CIDE (con el apoyo de otras instituciones, entre ellas COMEXI, AMEI, Amexcid, entre otras) presentó su encuesta “México, las Américas y el mundo 2012-2013. Política exterior: opinión pública y líderes”.
¿Por qué es relevante? Porque nos abre una ventana a la visión que los mexicanos, tanto líderes como el ciudadano de a pie como tú y como yo, tenemos  sobre el mundo y sobre el papel de México en él. Los resultados pueden no ser sorprendentes del todo, hay muchas cosas que forman parte de nuestro imaginario colectivo y las respiramos –literalmente- a diario. Otras explican nuestro permanente ombliguismo y el parroquialismo con que visualizamos el mundo y nuestro papel como país en él. De ésta no se libran ni los líderes ni la opinión pública.
¿Qué tanto interés, contacto y conocimiento tenemos sobre el mundo? El público en general tiene poco o ningún interés en los temas internacionales (53%) frente a los líderes quienes están algo o muy interesados (93%).  Aunado a esto está el hecho de que el 76% de los mexicanos nunca ha viajado fuera del país y el 94% de los líderes lo ha hecho por lo menos una vez en su vida.  El principal contacto con el exterior proviene de familiares y parientes que viven en el extranjero.
Resulta que respecto a organismos internacionales, el conocimiento es acotado también: el 58% del público sabe lo que significa la ONU, 50% la FIFA (menos mal) y 13% el FMI. Los líderes conocen un poco más: 94% saben lo que es la OEA, 61% la OCDE y 26% el CELAC.




Podemos seguir conversando en Twitter: @LaClau