domingo, 13 de agosto de 2017

¿Cuánto tiempo le dedicas a tu desarrollo personal y a la salud?


 Hace algunas semanas escribí sobre las 8 áreas que no puedes olvidar al momento de organizar tu agenda de trabajo (8 áreas que no puedes olvidr en tu agenda): 1. Desarrollo personal; 2. Salud; 3. Relaciones cercanas; 4. Desarrollo económico y financiero; 5. Actividades profesionales y laborales; 6. Relaciones interpersonales; 7. Entretenimiento y diversión; 8. Espiritualdad. 

Voy a ir desarrollando cada una y dando consejos sobre cómo incluir cada área en tu agenda. Hoy vamos a retomar el desarrollo personal y la salud. 

Desarrollo personal. Con esto me refiero a esas actividades que tienen como objetivo hacerte sentir bien, en paz contigo y contenta/o con lo que  haces. Aquí se incluye el desarrollo interno,  actividades que te dan satisfacción y te dan sentido de utilidad, todo aquello que te hace sentir en paz y en equilibrio. ¿Qué actividades desarrollas que te hacen sentir bien y en paz contigo?

Para cada persona la respuesta es diferente.  A mi me hace sentir muy bien saberme útil, plantearme metas, leer, bloguear, conectar con mi comunidad de Mujeres Construyendo, participar en Boards y Consejos de asociaciones que apoyan y desarrollan actividades y proyectos que tienen que ver con mis intereses y visión de lo que vale la pena en la vida.  Incluyo en esta área leer, escuchar música, informarme, estudiar, aprender, conocer lugares interesantes, conversar con personas inteligentes e inquietas.  Siempre he dicho que tengo espíritu renacentista, que no es otra cosa que un interés imparable y permanente por aprender sobre todo y todo el tiempo. Aunque los días durasen 48 horas y yo tuviera suficiente con dormir 3 horas, seguiría sin tener tiempo para hacer todo lo que quiero, me interesa conocer y aprender.  

Piensa en esas 5 cosas que te hacen infinitamente feliz y que cuando las haces te hacen sentir mejor persona y te conectan con las emociones que te gustan y fortalecen. 

¿Escuchar jazz, guitarra, ir a conciertos, museos, caminar, leer, estudiar? No siempre nos gusta lo mismo y no tienes que hacer siempre las mismas cosas. Yo alterno en esta parte las diversas cosas que me gustan y tiene que ver mucho con lo que estoy haciendo en mi vida en conjunto y con intereses que cambian con el tiempo, también.  

En este momento de mi vida en este apartado incluyo lo siguiente: 

Leer.  Estoy tratando de leer un libro por semana. Participo en un Club de Lectura con unas amigas y leemos un libro por mes. Leo ese libro a lo largo de las semanas, o tal vez en un par de semanas,  pero igual leo otros libros que tenía en el tintero y pendientes. Me doy tiempo para ello. A veces dedico media hora al día, cuando tengo tiempo, puedo dedicarle un par de horas al día o una tarde entera. Llevo siempre un libro conmigo, si hay tráfico o tengo que hacer tiempo esperando en una cita, leo. También me he hecho fan de los audiolibros, que son una gran manera de "leer" mientras te transportas o estás en algún lugar. Un buen par de audífonos o en el coche es la solución.

Estudiar. Esta es una actividad que desarrollo permanentemente y en realidad la desarrollo cada vez que tengo tiempo y oportunidad.  A veces me inscribo a cursos, otras veces simplemente separo artículos, textos o videos y tutoriales sobre temas que son de mi interés. Para escribir mis artículos siempre estoy leyendo sobre los temas que me interesan.  Cuando voy a dar una conferencia, evidentemente leo y me preparo, hago mi investigación, busco temas, autores o artículos y textos relacionados con ellos.  

Museos o lugares de interés. Esto me da por temporadas, pero este año que he podido organizarme de una manera distinta a la que lo he hecho los años previos, trato de ver si cerca de los lugares en donde tengo citas hay lugares, museos o sitios de interés. Vivo en la Ciudad de México, que es la 2a  Ciudad con más  museos  en el mundo, lo cual facilita la búsqueda, pero hay muchos lugares que también estoy descubriendo gracias a este cambio en mi rutina. Está resultando un deleite. No tienes que dedicarle horas enteras, pero es una manera no sólo de aprovechar el tiempo, sino de aprender y conocer lugares. 

Escuchar podcasts y videos. El mundo actual nos obliga a dedicar muchas horas a transportarnos. No puedo leer mientras lo hago, a menos que vaya en transporte público.  Este lapso de tiempo es valiosísimo para escuchar podcasts o videos sobre temas que me interesan.  Ultimamente he dedicado tiempo a videos y podcasts sobre desarrollo personal, coaching, y espiritualidad. Conecto mi celular a las bocinas de mi coche, y asunto arreglado. Los programas de radio a veces me aburren, no siempre estoy de humor para escuchar noticias y lo que es más, no siempre estoy de humor para escuchar los prejuicios y comentarios que escucho en esos programas.  Me interesa escuchar a personas que me parecen valiosas en lugar de locutores o conductores que hablan sobre los temas que les interesan a ellas y ellos, no necesariamente a mi. Nuestra mente es tierra fértil. ¿Qué quieres sembrar en la tuya? Bien vale la pena decidir lo que vas a escuchar, en lugar de dejar que sea el marketing o el plan de negocios de las radiodifusoras o televisoras la que decida lo que pones en tu cerebro. 

Estar en silencio.  El silencio es algo que trato de cultivar cada vez que puedo y no resulta fácil en un mundo que nos obliga a comunicarnos permanentemente y sin consideración alguna con  nuestro tiempo y privacidad. Los momentos de silencio pueden ser de un par de minutos, pero trato de sentir mi respiración o los latidos de mi corazón,  escuchar los sonidos que me rodean o los que no se perciben en medio de la escandalosa ciudad. He descubierto pájaros y grillos en medio de los claxonazos. Sentir mi propia respiración resulta profundamente tranquilizador. Inténtalo y verás que bien se siente. 


La salud. Aquí se considera todo aquello que tiene que ver con tu salud en general: estado físico, fortaleza, nutrición, ejercicio, descanso. ¿Cómo te relacionas con tu propio cuerpo y salud?

Durante mucho tiempo di mi salud por sentada, y la verdad -y qué razón tienen las abuelitas- es que el tiempo termina cobrando las facturas. Puedo decir que en general he sido una persona sana, pero no me he cuidado lo que debería. ¿Qué estoy haciendo ahora? Básicamente concentrarme en lo siguiente: 

Dormir lo más que puedo (y sigue siendo insuficiente, pero estoy haciéndolo más) y descansar cuando puedo. Crecí en una familia en la que tomarse siestas es MUY mal visto y en la que descansar es sinónimo de haraganería, así que he tenido también que darme cuenta de las creencias con las que he crecido respecto a muchas cosas relacionadas con mi salud y bienestar. ¿Cuáles son las tuyas? Estoy haciendo todo por estar en la cama antes de las 11:30 pm. Es una meta y un referente. No siempre lo logro, pero para mi es un gran paso. 

Tomar agua. Siempre lo he hecho, pero parece mentira, con un ritmo de vida acelerado, a veces me olvido de tomar agua y ¡de comer! Lo ideal es comer 5 veces al día, pero hacerlo tres a mi me resulta bien. Las colaciones intermedias las cubro con semillas, normalmente. Evito los refrescos, la verdad es que no me gustan mucho. Me preparo thé de gengibre y lo estoy tomando a lo largo del día. Me gusta mucho y me sienta muy bien.

Alimentación sana. Bien dicen que somos lo que comemos, y bien vale la pena dedicarle tiempo a pensar esto. El mundo citadino y ajetreado nos lleva de la mano -casi nos avienta- hacia la cómida rápida, que no es nada sana.  Dedicarle un tiempo a planear lo que vamos a comer y tener en casa las cosas que vamos a necesitar para comer en la semana es un paso importantísimo.  Si, hay que poner un espacio en la agenda para comer, ir al mercado, cocinar y preparar las cosas, también para aprender a comer.  Este año he sentido la necesidad de desintoxicarme y dejar de comer cosas que mi cuerpo rechaza. Me he sentido muy bien. Tomé también un curso con la súper Coach Mónica Suárez sobre alimentación energética, y ha sido -además de delicioso- súper aleccionador.  En México tenemos una gastronomía exquisita, pero la verdad es que comemos en general muy mal. Nos saturamos de carbohidratos y no equilibramos los alimentos. ¿Cómo comes tú? Empieza por ahí. 

Revisión médica. ¿Cómo vas en este rubro? ¿Dentista, nutrióloga, ginecólogo, fisioterapeuta? No hay que dejarlo y poner en esa agenda el espacio correspondiente para las visitas de rutina.  

Ejercicio. No tienes que ser un o una competidora olímpica. Caminar es algo muy sano o practicar algo que te haga sentir bien y sea saludable. Yo camino con mis perritas casi todos los días y practico Zhi Neng QiGong.  Si tu tiempo es reducido, usa las escaleras en lugar del elevador, camina en lugar de tomar el coche. Empieza poco a poco, pero sacude YA tu cuerpo.

Dedicarle tiempo a tu salud es dedicarle tiempo a todo lo que te interesa. Sin salud ¡No hay nada más! 

¿Qué te parecen estas sugerencias? ¿Cómo las llevas tú? ¿Le dedicas tiempo a esto o "no tienes tiempo"? ¿Piensas que hacerlo es un lujo o una pérdida de tiempo?

No dejes de escribirme aquí abajo tus ideas, ¡me interesa conocer tu opinión y experiencia!

Abrazo y que tengas una excelente semana. 

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martes, 8 de agosto de 2017

5 tips para un "Detox Digital"



¿Te sientes abrumada/o porque tu celular no para de sonar y tienes mucho que hacer?
¿Estás cansada de tener que responder correos a todas horas?
¿Te pone de mal humor que te hablen por teléfono para verificar si recibiste el Whats App que te acaban de mandar hace dos minutos?
¿Te quedaste sin batería en el celuar y sientes que el mundo ha perdido sentido?

¡Es hora de que te des un DETOX Digital y respires!

Para mi ha sido importantísimo dar este paso y ponerle  un límite a mi "vida digital".  La verdad es que el celular, la computadora y las mil apps a las que nos hemos acostumbrado para resolver muchas de nuestras necesidades offline, son muy útiles.  También es una realidad que nos han cambiado la vida y que nos hemos hecho dependientes al máximo de ellas.

El resultado: vivimos con estrés y no estamos en paz.

Nos hemos hecho poco atentos con el resto del mundo y parece más importante responder un Whats App o un correo por el celular que conversar con la persona con la que estamos en ese momento.  A nombre de la "eficiencia" hemos dejado de ser educados y, sobre todo, considerados con las demás personas.

¿Qué puedes hacer?  Te doy 5 tips que te van a ayudar.

1. Ponte horarios para responder correos.  Los correos nunca paran, y te llegan las 24/7. ¡Si! 24 horas, 7 días a la semana. Ponte horas para revisarlos y responder.  Yo lo hago normalmente 2 ó 3 veces al día, en la mañana, a medio día y a las 6 ó 7 máximo. No me gusta responder por el celular, me desespera ver las letras chiquitas y no poder escribir con la misma velocidad a la que escribo en el teclado de la computadora. Prefiero responderlos por computadora. Cuando no puedo, soy más breve, per doy acuse de recibido.

2. Responde llamadas en horarios definidos.  Esta es una gran manera de optimizar el tiempo. Nada te hace más ineficiente que responder todas las llamadas todo el tiempo.  Estás concentrándote para escribir, responder correos, leer, preparar una junta, o simplemente dándote tiempo a ti misma y ¡Riiiing!. Te desconcentras, tomas la llamada, te pones en el canal de la llamada y después tienes que volverte a concentrar para seguir en lo que estabas. Cuando estoy en la oficina NO respondo el celular. Para eso hay un teléfono en la oficina, y mi asistente sabe que tengo horarios para responder llamadas. Cuando hay emergencias, es otro asunto, pero una emergencia sabe hacerse evidente.  Ponte bloques de una hora para hacerlas, verás que eres más eficiente y asertiva mientras las haces. Además, tendrás toda tu atención en cada llamada pues estarás en ella y no estarás haciendo otra cosa o pensando en lo que podrías estar haciendo y no estás haciendo por hablar cuando no quieres.

3. Administra tu Whats App. Usa los mensajes  de perfil para avisar si puedes hablar en ese momento ó sólo aceptas mensajes.  Mi sugerencia: ponlo en modo de que las personas no sepan si leíste su mensaje. Tú tampoco sabrás si leyeron el tuyo, pero no estarás sometida a la tiranía del mensaje inmediato. Igual que con el teléfono o lo correos, no es útil, ni productivo y puede ser muy estresante, estar pegado al Whats App respondiendo todo lo que te mandan a todas horas. (Ni qué decir de los chats colectivos y las cadenas de oración que envía la Tía Chanita.) Responde en el horario de tiempo que te pongas los mensajes, léelos y al menos da acuse de recibido. Lo organizada/o no quita lo cortés.

4.  Usa las redes sociales con cronómetro. Es una exageración, pero hazlo de manera MUY limitada. Nada es un peor vampiro de tiempo que las redes sociales. Lo digo por experiencia. "Sólo subo este tuit y ya"... pero en lo que tuiteas, revisas, respondes, lees tus listas, ves noticias, se te pueden ir horas. La verdad es que no vale la pena.  A menos que seas Community Manager, tu vida e ingresos no necesariamente dependen de tu presencia digital. Si necesitas estar enviando información, puedes usar administradores como Hoot Suite, TweetDeck  y demás. Pregúntate: ¿Mi vida está en riesgo si no reviso todas las fotos  y los mensajes de Facebook, Pinterest o Instagram?

5. Pon tu celular cerca cuando haga falta y en tu bolsa o en el escritorio fuera de los momentos en que decidas usarlo.  Dicen que la curiosidad mató al gato, y también se robó tu tiempo. Si lo tienes cerca la tentación de estar conectada y viendo qué sucede es inmensa.  Al principio no es fácil, pero verás que te relajarás después. Seguramente escucharás personas diciendo (o mandándote mensajes): "Te he estado buscando y no contestas". Nunca he entendido por qué resulta tan difícil comprender que una persona no responda por dos razones: o no puede o no quiere.  No hay más. Nadie tiene la obligación de responderte en el instante preciso que le buscas y tampoco tú. Alguien me decía una vez: "Estás buena para urgencias, ¿para qué tienes el teléfono?" . "Para MIS urgencias", fue mi respuesta.

La cuestión de fondo es que la idea de usar internet, el celular y todas las herramientas que nos brindan es para vivir mejor, no para dejar de vivir o vivir en función de ellas. Se los dice una mujer que es digital al máximo y que promueve internet como una poderosa herramienta de empoderamiento y desarrollo.  He llegado a límites de saturación y me he dado cuenta de cómo afecta las relaciones entre las personas cuando no las usamos a nuestro favor y nos hacemos adictas y adictos a ellas. Al final, es una adicción, y las adicciones, de la naturaleza que sean, son comportamientos que afectan nuestro equilibrio en la vida.

Un caso extremo es un Detox Digital de semanas. También lo he hecho, pero se los platicaré en otro post.

No dejen de darme sus opiniones y escribir su experiencia aquí abajo, en la sección de comentarios.  Me interesa muchísimo  conversar esto con ustedes.

Que tengan una gran semana.


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sábado, 5 de agosto de 2017

Viajar ligera de equipaje. Respuesta a Ale Marroquín.








“Viajar es un ejercicio con consecuencias fatales para los prejuicios,
la intolerancia y la estrechez de mente”.
Querida Ale,



Me gustó tanto tu post "Viaja más y compra menos" que decidí escribirte un post de respuesta.



En primer lugar, me encanta leerte de regreso en Mujeres Construyendo, y ahora no sólo leerte, sino ver tus videos. Ver cómo has fortalecido tu propuesta de Coaching, la forma en la que has llevado a otro nivel tu trabajo y el entusiasmo con el que lo sigues haciendo es súper motivante. ¡Gracias  por compartir-te aquí! Sigue siendo un lujazo.



Quería decirte que me encantó leer tu post, y cuando suceden estas cosas normalmente es porque de alguna manera uno se identifica con lo que lee y con quien lo escribe. Es evidente que eso me pasó, y no quise quedarme con esa agradable sensación yo solita. Me pareció muy rico leer, en estos tiempos en los que el paso del reloj rige nuestra tranquilidad y en los que el tamaño de las maletas, la cantidad de selfies y el número de "likes" definen el valor de nuestras vacaciones.



Dices acertadamente: "Viajar te da más criterio para analizar las cosas, para entender más a las personas, sobre todo, hoy que el mundo está más globalizado, te da una perspectiva diferente y enriquece la forma en como puedes comunicarte con otros como si estuvieras en el mismo lugar.
Aprender de otras culturas, de lo que comen, de cómo viven, siempre enriquece y complementa tu perspectiva de todo lo que te rodea y de lo que vives día a día. ... Me di cuanta de que tiene toda la razón, viajar no necesariamente implica tener un gran presupuesto y de ser así, es cómo una tabla de administración del dinero tal como lo dice Luis Vargas en su charla de Ted. Deja de gastar por un tiempo en cosas que no son tan necesarias para hacer un presupuesto para viajar."



Me quedé pensando, y ha sido una idea que ha motivado muchas de mis decisiones el último par de años: mientras más ligero viaje uno, y sobre todo, mientras más ligero viva uno cada día, mejor.  Pensé que el viaje al que te refieres es el viaje mismo de la vida. Al final, somos viajeros -lo pensemos o no- de nuestras vidas y de nuestra cotidianidad. Todo lo que vivimos es nuevo, no hay un sólo día que se repita y siempre podemos explorar, conocer y descubrir cosas en nuestra vida. Para ello, no requieres una fortuna, hace falta actitud.



Estoy empezando a habitar una casa nueva, y decidí hace dos años que me quería deshacer de todos los muebles de mi pasado, de todo lo que ya no usara, no me sirviera, no significara nada para este día, para el presente y que me estorbara.  He sido un ratón de biblioteca desde niña, y me deshice de dos terceras partes de mis libros (no fue fácil, pero me siento ligerísima). Me he deshecho de una cantidad inimaginable de cosas que acumulé a lo largo de décadas y que pensé que eran muy importantes. Me deshice de prácticamente todos los muebles que tenía. ¡Qué bien se siente!



En cada viaje traje recuerdos de todo tipo, y al empezar a poblar y decorar mi nueva casa, me di cuenta de que ya no tenían cabida. Los viajes, los rostros, las experiencias, las fronteras trascendidas las llevo por dentro. Son lindos los recuerditos, pero ¡cómo estorban y cómo se llenan de polvo! Ahora cuando viajo, la verdad es que no compro nada o lo mínimo, y si pienso regalarle algo a alguien, procuro que sea algo útil, y si no, mando cartas (práctica que ya está en desuso y a mi me sigue fascinando. Claro, el correo en México es tan malo que normalmente llegan 3 meses después de que yo llegué y ya conté sobre el viaje, pero en fin, el momento escrito recorre distintos puntos hasta que llega a su destinatario). Trato de que mis maletas sean lo más pequeñas posible y trato de llevar lo menos que puedo. Aún me cuesta, pues antes viajaba -aunque fuera un fin de semana- como si fuera de excursión a Africa. 



Mi conclusión a estas alturas de la vida y con lo vivido es que nada es mejor que viajar por la vida ligera de equipaje.



Que te vaya maravillosamente bien en Islandia y seguró nos compartirás cosas increíble. ¡Que lo disfrutes!



Con cariño,



Claudia



Este post fue publicado originalmente en Mujeres Construyendo el 4 de agosto del 2017


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